La Bambu Lab X1C llegó al taller con una promesa: multimaterial sin peleas de filamento. El primer trabajo serio ha sido una carcasa para el plotter, y el AMS se ha portado.

El diseño

La carcasa va en tres piezas: base, tapa y bandeja interior. La base imprime en PLA con relleno al 15%, la tapa lleva el texto en relieve en un segundo color y la bandeja es PETG por temperatura. Cuatro colores cargados en el AMS, cero cambios manuales.

Lo que aprendí

El AMS pide purgas generosas: por debajo de 250 mm³ el color se contamina en las transiciones. Las torres de purga son más útiles de lo que parecen, ahí se ve si el flujo está bien calibrado. Y la calibración automática de Bambu Studio acierta casi siempre: solo la toco a mano cuando el material es raro.

Los números

Boquilla de 0.4 mm, capa de 0.2 mm, 3 paredes, 15% de relleno. 6 horas y 40 minutos de impresión, 180 g de material contando purgas.

El resultado está aquí, en el banco del taller: el plotter por fin tiene donde vivir. Lo siguiente, una tapa con bisagras impresas en TPU.