El grabado fotográfico en madera es una pelea entre potencia y tiempo. Estos son los ajustes que me funcionan en contrachapado de abedul de 3 mm.

Preparación de la imagen

Escala de grises, 300 ppp y el contraste subido un punto antes de exportar. Si la foto tiene fondo claro, se recorta: el láser no distingue intención, graba lo que le llega.

Ajustes que uso

Potencia al 18%, velocidad 300 mm/min y 318 líneas por centímetro. Aire asistido bajo, lo justo para que no se acumule humo sin enfriar de más la superficie. Dos pasadas: la primera fija el tono, la segunda cierra las sombras.

Fallos y aprendizajes

Si el resultado sale ahumado, bajo potencia antes que subir velocidad: subir velocidad deja bordes sucios. Si el contraste se pierde, el problema casi siempre está en la preparación de la imagen, no en la máquina. Y el abedul perdona mucho más que el pino: con pino hay que bajar potencia un 20% o el grano se abre.

La pieza de esta semana es un retrato de 15×20 cm. Tres intentos hasta dar con el tono, y el cuarto ya salió a la primera.